MUJER

FIJAR OBJETIVOS, REALIZAR TUS SUEÑOS


Mucho tiempo atrás, cuando solo tenía 8 años, mientras veía televisión tuvieron en ese canal la mala o tal vez la buena idea de mostrar de qué se trataba el montañismo. Quedó así grabado en mi mente como deseo o solo un sueño trepar y llegar bien arriba, sobre las nubes, cerca del sol. Pasaron los años y empecé a correr, primero velocidad, mientras perdía velocidad con los años llegó el fondismo y un día… mágicamente mis objetivos de running se unieron a ese deseo de los 8 años, subir a las montañas pero corriendo.

Tal vez de esa manera se forman nuestros objetivos o así se deberían formar, en parte de posibilidades y todo el resto sueños y deseos pues sino no le encontraríamos el sentido a tanta obstinación por ir más allá de nosotros mismos.

Pero cómo equilibrar posibilidades y deseo al fijar nuestros próximos objetivos. ¿Qué va primero, el sueño ó la posibilidad?

Un día le dije a otra corredora de trail que yo definía mis objetivos en base a una ecuación:
Objetivo = Deseo + Entrenamiento        /  Costos en $

 

Es decir que mi objetivo se va a erigir en base a un deseo, se materializará en tanto entrene para cumplirlo, pero sin duda si no disponemos de dinero a granel o de sponsors para costear todo los que implica cada objetivo deberemos medir bien qué elegimos del abanico de carreras disponibles.

Por lo tanto la elección del objetivo está sujeta a múltiples variables: costo, experiencia previa, estado físico, posibilidad de entrenar mediante un plan adecuado al objetivo, elección de objetivos sin solapamiento entre ellos pues muchas veces hay objetivos intermedios que forman parte de un plan para un objetivo superior (por ejemplo un 10K dentro de un plan de maratón) evitando correr si no estamos lo suficientemente entrenados y hasta diría sería descabellado un maratón hoy y en una semana otro solo porque económicamente lo podemos solventar y nos atrae el siguiente por su geografía, la multitud o su renombre.

 

Mesura y  planificación son principios rectores para decidir los objetivos al final.

Es muy motivador armar un calendario anual con todas las carreras que se quieren realizar, no obstante y por experiencia propia les puedo decir que en general ese calendario no se cumple ya que aparecen circunstancias de todo tipo (económicas, familiares, laborales, de salud, etc) que tuercen el rumbo y nos tiran abajo el plan anual perfectamente diagramado con lo que nos frustramos y nos vemos obligados a replantear por completo un año.

Ni que hablar si somos de entusiasmarnos con cuanta carrera nos publicitan. Esa modalidad también es de cuidado pues no lograremos armar una planificación coherente de entrenamiento para un objetivo cuando se le interponen microobjetivos permanentemente. Seguramente tu entrenador te pida de rodillas que te ordenes para poder ayudarte a planificar correctamente y a conciencia.

Con ayuda de un entrenador o de corredores muy experimentados analiza con sinceridad tus tiempos de carrera anteriores, de pasadas y fondos en entrenamientos, la experiencia anterior corriendo y el estado físico actual. No es lo mismo planificar un maratón en 3 meses que en 8, más aún cuando nunca lo corriste o cuando acabas de correr uno o bien cuando estás recuperándote de una lesión. La opinión de tu médico ya sea traumatólogo o deportólogo es fundamental. Si tu médico te habla de esperar y no te agrada lo recomendable antes de desatender su consejo y lesionarte peor que antes sería al menos consultar con otro médico de la misma especialidad, pero bajo ningún concepto retomar la actividad sin la autorización del médico que en definitiva quiere que te recuperes logres tus objetivos y le hagas buena publicidad.

Fijar objetivos nos dará motivación y nos acercará cada vez más a medida de que los logramos a nuestro sueño como corredor. De esa manera y por ello es que correr nos satisface si somos competitivos, tenemos un sueño o bien una promesa por cumplir, a medida que nos superamos a nosotros mismos.

Honra el objetivo: si, dije honrar el objetivo y resulta tal vez una frase que parece muy dramática o nos remite a otras cuestiones pero bien, estableciste un objetivo (posibilidades+sueños), planificaste, invertiste más o menos recursos, tomaste parte de tu tiempo para tu familia y otras actividades para llevar adelante el plan, cuidaste todos los detalles… ¿saldrías la noche anterior de parranda, tomarías alcohol, cenarías asado,  te pondrías a jugar al fútbol o fumarías tu último cigarrillo mientras caminas hacia el arco de largada?

 

¿Puedo seguir los planes u objetivos de mi amigo o de mis conocidos?

Él o los objetivos que planifiques son tuyos, de nadie más, personales más allá de que otros cientos o miles corran a la par cada uno le da un significado diferente y construyó una historia diferente en torno a esa carrera. Cada uno tiene su propio objetivo. También sus condiciones físicas pueden ser diferentes como su experiencia. Correr sale de adentro hacia afuera, desde el corazón, nunca desde afuera hacia adentro. Quien corre porque es moda poco durará en el running a menos que su corazón le palpite tan fuerte que le muestre el corredor que llevaba oculto.

Un objetivo debe ser un desafío a superar, no obstante debe ser alcanzable ya que si siempre te fijas lo que nunca puedes alcanzar vuelve a ser solo un sueño y la frustración será inevitable.

Revisa tus tiempos en el terreno en que corrés o corriste carreras sea asfalto, campo o montaña, si existen tiempos límite para cada distancia y de esa forma evaluar si estás en condiciones de afrontar el reto sin quedar fuera o poner en riesgo tu seguridad al demorar más de lo estipulado por la organización.

Si la propuesta es una carrera en un lugar no habitual por ejemplo la montaña también para lograr el objetivo debés poder contar con todo el material requerido ya sean bastones, cascos, mochila, zapatillas adecuadas pues inscribirse y entrenar no será suficiente y debés asegurarte de que tendrás todos los elementos obligatorios al momento de la carrera.

No es tan complicado fijar un objetivo, se debe utilizar criterio y trabajar duro para alcanzarlo, no pensarlo con temor, tampoco excederse más allá de lo posible, pero lo más importante es poder soñarlo, mentalizarlo, visualizarse cumpliéndolo.

 

monicaender