MUJER

LA ABUELA DE LOS PODIOS


El running me trae tantas historias a mis manos como kilómetros a mis pies y así tuve la suerte de conocer a Stella Palavecino de Bahía Blanca Pcia. De Bs. As. Ella cree que la suerte es suya por conocerme a mi pero por el contrario, cuando me siento agotada una de las imágenes que me ayudan a darle impulso al motor es recordar a Stella, su energía y su perseverancia.
A Stella con sus 61 años la veo hacer un podio tras otro. Si bien el hecho de que en las categorías mayores a 60 años hay poca competencia asegurarse casi siempre el primer puesto indica el resultado de la disciplina a través de los años y de no bajar los brazos dando siempre lo mejor de si.
Conozan a Stella Palavecino y adorenla como lo hago yo.

Corre desde el 12 de Diciembre de 1991 donde compitió por primera vez en una carrera del Diario “La Nueva Provincia” y hasta la fecha lleva 950 carreras realizadas que lleva contabilizadas al detalle en un cuadernito.
Dos veces campeona nacional de 5000 mts en pista en Bahía Blanca y Mar del Plata, Subcampeona nacional en 800 mts. Campeona en diferentes oportunidades en el Torneo atlético Evita en Bahía Blanca el último en 2013. Corrió en Monte hermoso, en Malargüe, en la precordillera, en Córdoba y se enorgullece de haberle ganado a Marcelo Tinelli en su propia carrera la que corrió cuatro veces ya. Su primer carrera de aventura fue el año pasado en Pigüé en el cerro Curu Malan. Su último logro fue ganar entre 16 mujeres en su categoría la 55ª edición del Circuito de Reyes en Bahía Blanca, carrera en la que Matias Roth obtuvo el primer puesto. Sus trofeos se juntan por montón sobre la alacena de la cocina.

Stella sufría obesidad desde su adolescencia llegando a pesar 110kg y a los 33 años luego de tener a su tercer hijo el médico le indicó por su salud bajar de peso de forma urgente. Así fue a ALCO (Asociación de lucha contra la obesidad) y no solo le dieron una dieta a seguir, también la instrucción de caminar 30 cuadras a paso vivo todos los días. Cada día iba más rápido hasta que un día se encontró que estaba trotando acompañada por su hija mayor en una bici Aurorita amarilla. De repente estaba corriendo, aunque aún lo hacía en jean y con borceguíes. Así bajó hasta los 60kgs en meses.
Un buen día llegó a su casa y dijo que quería participar en su primer carrera, su esposo Raul le dijo que no creía que pudiese terminarla. Para sorpresa de todos y ella misma no solo la corrió sino que además clasificó 8va.
Desde entonces no se detuvo.
Cuando hace seis años falleció Raul por Epoc a consecuencia del tabaquismo Stella tenía dificultades para dormir pero en vez de tomar algun tranquilizante para inducir el sueño salía a correr mientras que lloraba, maldecía y decía todas las barbaridades que se puedan imaginar para volver más descargada; así se podía dormir.
Pero considera que sus principales logros no van de la mano de una medalla o trofeo sino que se tratan de haber mejorado no solo como deportista sino como persona.
Luego de sufrir de niña burlas por su obesidad logró terminar la escuela secundaria en un colegio de adultos.
Antes le pedía a sus hijos que le ataran los cordones y a Raul que la ayudara a levantarse; hoy vive sola con su perro Rulli, anda en moto, se levanta sola y ata sus cordones pero además entrena 4 veces por semana haciendo fondos de 10k y 10 pasadas de 400 luego de levantarse 6.30 para tomar el colectivo que la lleva a casa de su hija donde cuida a su nieto de 6 años al que lo llevó 2 años al jardín caminando 12 cuadras mientras saltaban escalones.
Disfruta de poder ponerse sola las zapatillas, poder usar un pantalón, una malla, aprovecha el tiempo en cosas que le dan placer como pintar en tela. Trabajaba hasta el 2009 en servicio doméstico y aunque volviese a veces muerta de cansancio llegaba, se ponía la zapas y a correr! Correr la mantiene viva.
Le gustaría ir a correr más lejos pero económicamente no le es posible porque es pensionada y llega hasta donde las monedas que junta en una mamadera vieja le permiten.

Me cuenta que siente al correr libertad, pasión, amor, satisfacción, orgullo de sí misma. No compite con nadie solo con ella y quiere correr hasta los 80 años viendo a su hija y yerno felices, disfrutar de su nieto y verlo crecer feliz.
Si le preguntás qué la inspira te contesta: no sé, hay algo dentro de mi que está inquieto si no salgo a correr, verme delgada y cuerda, es algo desde adentro que no tiene explicación. El logro más importante es largar y finalizar cada competencia.

Mi abuela ya no está desde hace tiempo y como muchos que se van dejan un vacío. Correr acercó hasta mi a esta poderosa mujer con quien nos alentamos y felicitamos mutuamente a través de internet. Así que me gané una nueva abuela, a la distancia, y qué mejor para mi que ganar una abuela que corre. Ideal no?
Siganla en Facebook a Stella Palavecino y vean todo lo que aún tiene para dar.

monicaender