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CORRIENDO EN ROMA


 El título principal de esta sección cada vez tiene menos que ver con lo que aquí se sigue escribiendo, pero como la maratón de Atenas fue el motivo principal de todo lo que viene pasando, seguimos con la mezcla de cosas.

 

La tentación de correr por un país nuevo finalmente fue mayor, y antes de dejar Italia las zapatillas enfilaron hacia Vila Borghese.
Primero, hay que decir que una buena forma de arrancar una corrida por Roma es ir hasta Piazza del Popolo y bajar por Vía del Babuino.
Allí están los locales de algunas de las marcas más conocidas del mundo de la moda: Prada, Jimmy Choo, Dolce & Gabbana, Louis Vuitton, Valentino, entre otras.
Si uno se acerca a una vidriera y pispea los precios, puede ver un abrigo a 9800 euros.
Al cambio oficial en Argentina, sumándole el 20% de la AFIP y el 50% extra por superar los 300 dólares de franquicia, nos encontramos con un saco de más de cien lucas (hablando en pesos).
Suficiente motivo para salir corriendo del lugar.

Una vez en marcha, en dirección a Piazza Spagna, un buen ejercicio de cuestas es subir los empinados escalones que llevan hacia la iglesia Trinitá dei monti.
Una vez allí, sí se puede encarar hacia Vila Borghese, un parque enorme, de unos cuantos kilómetros de diámetro, en forma de corazón.
Una sucesión de bustos en el camino permiten que uno corra observado por Da Vinci, Pitágoras, Arquímedes, Garibaldi, Galileo Galilei, entre otros nombres célebres.

Entre verde y fuentes (hay cientos de ellas por toda la ciudad), también hay muy buenos miradores para admirar la hermosa arquitectura de la ciudad.
El horario de la corrida no permitió el cruce con ningún running team, pero hay varios que entrenan por la zona.

Hay corredores que bordean el río Tiber de ida y vuelta (cruza toda la ciudad), otros que avanzan por la zona cercana al Coliseo, pero Vila Borghese parece ser el mejor lugar para correr en medio de la naturaleza.
En Roma todo son adoquines, y lo que ellos denominan Piazza está lejos de lo que en Argentina conocemos como Plaza, así que encontrar un oasis verde de ese tamaño es buenísimo para hacer unas pasadas o un fondito.


JUAN